Actualización de actividad sísmica: 7 de enero de 2020 – 8:30pm

Actualización de Actividad Sísmica: 7 de enero de 2020 – 8:30pm

Al momento, se han reportado sobre 51 réplicas alrededor del Cañon de Guayanilla tras el terremoto de magnitud 6.4 ocurrido hoy a las 4:24am que provocó un pequeño tsunami de aproximadamente 1 pulgada. La réplica más fuerte hasta el momento ha sido de magnitud 5.6 a las 7:18am. El sismo de magnitud 6.4 de esta mañana ha sido el terremoto más fuerte sentido por las generaciones más jóvenes en el oeste, sur y centro de la Isla ya que el último terremoto que provocó daños significativos en la Isla fue el de 7.3 al noroeste de Puerto Rico en el 1918. Es, además, el tercero más fuerte desde el siglo XX, detrás del de 7.5 ocurrido en los 40s distante al norte en la trinchera de Puerto Rico y el de 7.3 de 1918, y se sintió con una intensidad de hasta VIII en la porción más próxima al epicentro.

Toda la actividad sísmica que se ha experimentado en el suroeste de Puerto Rico está asociada a lo que se conoce como una ‘secuencia sísmica’. Una secuencia sísmica es una serie de temblores que se generan por un período de tiempo que en algunas ocasiones, como en estos momentos, puede ser extenso y que términa paulatinamente. Esto es, a diferencia de un enjambre sísmico, que es una serie de temblores pero que terminan subitamente. Esta secuencis sísmica se ha compuesto de sismos precursores, un sismo principal y réplicas. Esto último es lo que ocurrió en el evento actual del suroeste, en donde todos los temblores ocurridos previo al de 6.4 (sismo principal) de esta mañana se convirtieron en los ‘precursores’ del mismo, ya que fueron de menor magnitud y los siguientes en réplicas pues fueron después del principal y con menor magnitud. En total, se han registrado sobre 1,800 temblores desde que inició este evento sísmico el pasado 28 de diciembre de 2019.

Ahora bien, si en los próximos días se registra otro sismo más intenso que el de 6.4, entonces tanto el de 6.4 de esta mañana como todos los ocurridos previo al más intenso se convierten en los precursores del mayor. Aquí surge la pregunta de si el de 6.4 fue el principal de toda esta secuencia sísmica que aún no acaba o si vendrá otro mayor, pregunta que nadie puede responder ya que es imposible predecir si ocurrirá uno mayor, así como su intensidad, donde específicamente ocurrirá (si sobre tierra o en el mar) ni mucho menos cuándo. En otras palabras, no hay forma de saber si todos los eventos ocurridos hasta el momento (incluyendo el de 6.4 de hoy) son precursores de otro mayor o si en efecto fue el principal y por ende iremos viendo una merma en la frecuencia de las réplicas. La consecuencia de esta incertidumbre es que hay que estar preparados en caso de que ocurra el primer caso, es decir, que falte un sismo mayor.

No es normal ver más de 1,800 sismos en menos de dos semanas. “Estamos viendo una activación que probablemente no volvamos a ver en los próximos 500 o 1,000 años”, indicó Alberto López Venegas, investigador de la Red Sísmica de Puerto Rico y profesor en la UPR de Mayagüez, a un medio.

Otro hecho delicado es que los sismos se estén dando alrededor y en el Cañon de Guayanilla, que es una zona en el Mar Caribe con superficie muy empinada, que puede generar deslizamientos submarinos y causar un tsunami. Esto puede ocurrir incluso si la magnitud del sismo no alcanza 7.1, magnitud utilizada en el protocolo de la Red Sísmica de Puerto Rico para emitir un Aviso de Tsunami en Puerto Rico. En tal caso, existen mareógrafos que detectarían eso y sería informado a la ciudadanía.

Según la doctora Lucy Jones del USGS, es muy probable que continuemos viendo más sismos durante los próximos días, seguramente varios de magnitud 5 y posiblemente de 6.

“La magnitud de un terremoto está controlada por el área de la falla que se mueva. Si toda la falla se mueve, el sismo será seguido por pequeños temblores (réplicas) a medida que todo se reajusta (se acomoda). Si solo se mueve una parte (de la falla), el estrés añadido por el primero puede provocar que otra parte de la falla se mueva”, indicó la Dra. Jones en su cuenta de Twitter.

La mejor forma de tener claro que va a seguir temblando es precisamente el hecho de que está temblando mucho. Una secuencia sísmica que ha demostrado ser activa permanecerá activa. Sin embargo, toda secuencia sísmica decae con el tiempo y la que esta ocurriendo desde el 28/dic/2019 en el suroeste de Puerto Rico también morirá en algún momento, lo que no sabemos es cuándo.

Como nota adicional, tampoco es la primera vez que ocurre una secuencia sísmica de esta índole en la región de Puerto Rico. Lo que hace que este evento parezca ser nuevo o importante es el hecho de que se está dando en una zona cercana a sitios poblados, además de que los sismos han tenido poca profundidad, es decir ocurren muy cerca de la superficie, lo que ha resultado en los daños tan notables que se han reportado y efectos secundarios como la falta de energía eléctrica y por ende agua. Muchas de las secuencias sísmicas en nuestra zona, sin embargo, se registran a una distancia considerable de Puerto Rico, entiéndase a 50-300 millas de distancia de Puerto Rico, por lo que no son tan sentidas y tampoco provocan daños. Pero no es la primera vez que pasa en nuestra zona y va a volver a pasar, no necesariamente sobre tierra, ya que Puerto Rico está en el borde entre la pequeña placa del Caribe y la de Norteamérica, esta última metiéndose debajo de la del Caribe.

Cuando ocurren más temblores, la probabilidad de que ocurra un terremoto significativo incrementa, lo que significa que el peligro de daños también aumenta. Por ende, es importante estar atentos a la posibilidad de que continúen ocurriendo réplicas, especialmente cuando nos encontremos en el interior de estructuras vulnerables que ya hayan sufrido algún tipo de daño por los temblores previos. El número de réplicas caerá con el tiempo, aunque un nuevo sismo fuerte puede incrementar lla frecuencia de los sismos nuevamente.

Se exhorta a la ciudadanía a que mantenga la calma, dentro de la situación difícil que se vive. Es importante internalizar que réplicas de moderadas a fuertes deberían ocurrir en las próximas horas, días y semanas. También, réplicas de magnitudes débiles podrían persistir por meses y que provoque que sea cotidiano sentir sismos en pueblos del sur.